En el umbral de una nueva escucha
El Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) presenta su temporada 2026-2027 en un momento especialmente significativo de su trayectoria. Una edición que invita a una lectura en perspectiva del camino recorrido y de la propia naturaleza de una institución que se ha consolidado como uno de los principales motores de la vida musical en nuestro país. En ella, el CNDM reafirma su compromiso con la excelencia artística, la creación contemporánea, la recuperación del patrimonio musical y la vertebración territorial, pilares que articulan una programación concebida como servicio público.
La temporada consta de 258 citas musicales (202 conciertos y 56 actividades pedagógicas). Recuperamos 19 obras del patrimonio musical, al tiempo que apoyamos a los creadores contemporáneos con 53 estrenos absolutos, de los cuales 20 son encargos del CNDM; 13 de ellos a compositoras. Asimismo, se refuerza la red de colaboración con más de 130 instituciones. La presencia territorial alcanza 32 ciudades, con nuevas sedes como Pamplona, Santiago de Compostela y Sobrado dos Monxes (A Coruña), y se impulsan proyectos internacionales en Bogotá, Potsdam y Trondheim.
Como siempre, el público podrá disfrutar de los grandes ciclos del Auditorio Nacional de Música (Universo Barroco, Liceo de Cámara XXI, Andalucía Flamenca, Jazz en el Auditorio, Fronteras, Bach Vermut), junto al Ciclo de Lied en el Teatro de la Zarzuela y Series 20/21 en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. A ellos se suman otras propuestas: Les Arts en Madrid, con la excepcional Orquestra de la Comunitat Valenciana; La Generación Musical del 27, que reivindica el legado de los compositores vinculados a dicha generación en el Ateneo de Madrid; Universo Beethoven, inmersión en el ciclo de cuartetos del genio de Bonn, en la conmemoración del bicentenario de su fallecimiento; y En Clave de Concierto, que aglutina las cimas de la música para tecla entre los siglos xvi y xviii.
El ciclo transversal #GrandesColeccionesdeVihuela transita por el repertorio vihuelístico del Renacimiento. #FelipeII.500 brinda una mirada al universo musical del reinado de Felipe II, mientras que #Minimalismo ofrece una lectura actual de este lenguaje a partir de las efemérides de Steve Reich, Philip Glass y John Adams.
Las residencias artísticas configuran un espacio plural de creación e interpretación. Cantoría aporta renovación a la polifonía vocal de la música antigua; el Trío Arbós, con treinta años de trayectoria en su haber, representa la solidez en la música de cámara; Leticia Moreno posee una visión poliédrica de la interpretación y una voz única; Fazıl Say introduce libertad creativa y diálogo intercultural; y Unsuk Chin, primera compositora residente del CNDM, ocupa un lugar central en la programación con un universo sonoro de extraordinaria riqueza.
Esta temporada delimita el cierre de una etapa de consolidación institucional y crecimiento artístico iniciada en 2018, en la que el CNDM ha afianzado su posición como referencia en el ámbito musical español. La imagen que la ilustra, del fotógrafo Iñaki Bolumburu, nos sugiere tomar perspectiva y evaluar el alcance de los resultados.
En estos años se han desarrollado más de 2.000 actividades, que han reunido a cerca de 700.000 espectadores, y ha aumentado de forma sostenida la base de abonados, batiendo récords de asistencia.
Además, en esta etapa se ha reforzado el tejido artístico nacional, con mayor presencia de intérpretes españoles, se ha incentivado la creación contemporánea con más de 340 estrenos, así como la recuperación de más de 260 obras del patrimonio musical, y se ha apostado con firmeza por la igualdad de género. Todo ello acompañado de la expansión territorial del CNDM, con más de 50 localidades entre nuestras fronteras y el extranjero.
Analizar esta andadura implica reconocer la fortaleza de un ecosistema construido de manera colectiva. Agradezco profundamente a nuestros socios coproductores y a todos los compañeros que han formado parte del CNDM su compromiso, al público su enorme confianza y al INAEM su apoyo constante. Este proyecto no hubiera sido posible sin vosotros.
El CNDM comienza así una nueva temporada que es fin de ciclo y de apertura de horizontes: una invitación a escuchar con atención y entusiasmo, a vivir la música como espacio de encuentro, descubrimiento y futuro.