Isabelle Faust y Alexander Melnikov se adentran aquí en un repertorio con cierto sabor francés. Eso sí, dicho esto con la venia de Szymanowski, cuyos Mitos, tres poemas para violín y piano pertenecen a su fase neoclásica, y con la de Antheil, cuya Sonata para violín, piano y percusión nº 2, refleja su espíritu vanguardista de renovación, incorporando sonidos industriales y mecánicos en algunas de sus piezas. Con dos sonatas de Fauré y la Sonatina de Françaix, el excelente dúo formado por la violinista alemana y el pianista ruso cerrará este círculo de singulares características.