Las raíces y el origen musical comunes de los integrantes del Cuarteto Kopelman y de la gran pianista Elisabeth Leonskaja, forjados en la antigua escuela rusa, los convierte en consumados expertos para abordar el contenido de este concierto. Cincuenta y cinco años separan al cuarteto de Szymanovski del quinteto de Schnittke, treinta y seis a éste del cuarteto de Penderecki, es decir, casi un siglo al primero del tercero. Y aún así comparten la tendencia al eclecticismo: en Szymanovski, aún definido como poliestilo; en Schnittke como rasgo distintivo de su arte sonoro; y en Penderecki como eje esencial desde que se desmarcó de la vanguardia pura y dura. Y es que para los compositores del Este el eclecticismo nunca ha sido un defecto. Más bien, lo contrario. Cuestión de Perspectivas...